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Entorno

¿Cómo puedo reconocer la violencia doméstica?

Aunque no sea lo que se ve en las películas, la violencia doméstica no siempre se manifiesta con moratones en las muñecas ni rasguños en la cara. La violencia doméstica adopta formas muy diversas, por lo que rara vez hay señales inequívocas. En todos estos casos, se aplica lo siguiente: Ninguno de estos indicios es una prueba clara de que alguien esté sufriendo violencia. Sin embargo, pueden ser un primer indicio de que una persona está sufriendo violencia, sobre todo si detectas varios de ellos. Confía en tu intuición.

¿Qué se considera violencia doméstica?

La violencia doméstica tiene muchas caras. Entre estas formas de violencia se incluyen las siguientes:

Tipo de violenciaEjemplos
Violencia físicaGolpear, patear, estrangular, sujetar con fuerza, tirar del pelo, encerrar, forzar a actos sexuales
Violencia psicológica y emocionalInsultar, humillar, amenazar, ignorar y privar de afecto, criticar constantemente, menospreciar, también delante de otras personas
Violencia estructural y económicaControl sobre el dinero (p. ej., controlar o denegar el acceso a las cuentas)
Control sobre los documentos (p. ej., guardar bajo llave los documentos de identidad o las partidas de nacimiento)
Control sobre los medios de transporte (p. ej., quitar el carné de conducir, esconder las llaves del coche o dañar la bicicleta)
Control sobre el tiempo y la planificación de la vida personal (p. ej., restringir o prohibir las reuniones con amigos y familiares, impedir el acceso a aficiones) 
Violencia digitalAcoso mediante aplicaciones y software espía, seguimiento de datos
Publicaciones difamatorias en redes sociales
Publicación de imágenes o vídeos íntimos o sexuales (incluida la amenaza de publicarlos)

¿Qué indicios apuntan a que una persona es víctima de violencia?

  • Aislamiento y retraimiento: ¿Tu amiga ya nunca tiene tiempo para quedar contigo y siempre se inventa nuevas excusas? ¿Tu compañera de trabajo ya no va al gimnasio ni a las clases de cerámica? El aislamiento social suele ser una de las primeras señales de alerta, aunque sutiles, de que una persona está sufriendo violencia en su entorno privado.
  • Cambios en el comportamiento: ¿Tu vecina, que normalmente es tan sociable, ya casi no sale de casa? ¿Una amiga que normalmente es tranquila y relajada ahora está siempre nerviosa y agitada? La inseguridad, la apatía o el retraimiento pueden indicar que una persona está sufriendo violencia, sobre todo si su comportamiento ha cambiado.
  • Lesiones visibles: La violencia física puede dejar marcas visibles, como moratones, rozaduras, quemaduras o marcas de estrangulamiento. A menudo, las personas afectadas tienen preparada una explicación aparentemente convincente cuando les preguntas por sus lesiones. Atención: ¡No existen «lesiones típicas» de la violencia doméstica! Sin embargo, especialmente si observas lesiones similares de forma repetida durante un periodo prolongado, esto puede ser un indicio.

¿Qué indicios apuntan a que una persona está ejerciendo violencia?

  • Disponibilidad permanente para la pareja: ¿Apenas puedes localizar a tu mejor amiga, pero cuando llama su novio, ella siempre contesta el teléfono? ¿Y aunque estéis haciendo algo juntas, responde inmediatamente a cada mensaje? Las personas maltratadoras suelen controlar el comportamiento de la persona afectada; por ejemplo, obligándola a informar constantemente a su pareja de lo que hace y con quién se ve.
  • Cambios en el comportamiento de la pareja: ¿El novio de tu compañera de trabajo siempre la recoge de la oficina, aunque ella podría irse sola en coche? ¿El marido de tu vecina se pone celoso de todas las personas con las que ella se ve y constantemente le hace reproches e insinuaciones? La violencia doméstica también se manifiesta en el comportamiento del agresor.

¿Cómo puedo identificar patrones complejos de violencia?

La violencia doméstica suele producirse en el seno de la pareja (o expareja). Los agresores manipulan a la persona afectada durante un largo período de tiempo y se aprovechan de la estrecha relación personal que tienen con ella. Estos patrones de comportamiento son típicos:

  • Manipulación psicológica: El agresor manipula a la persona afectada tergiversando la verdad y negando los hechos. La persona afectada llega a dudar de su propia percepción, de su memoria o de su cordura.
  • Culpabilización de la víctima: El agresor hace creer a la persona afectada que ella es la responsable de la violencia. La persona afectada relativiza la violencia del otro y se culpa a sí misma (por ejemplo, con frases como «No presté atención» o «Yo le provoqué»).
  • Control coercitivo: El agresor limita la vida cotidiana de la persona afectada mediante un patrón sistemático de diversas formas de violencia. De este modo, socava su autonomía y le impone una dependencia total. El agresor ejerce control en todos los ámbitos de la vida y aísla a la persona afectada.
  • Vínculo traumático: Tras una escalada de violencia, el agresor muestra arrepentimiento e inunda a la persona afectada con gestos aparentemente afectuosos («love bombing»). Debido a la alternancia entre fases de maltrato y de recompensa, la persona afectada acaba asociando al agresor con una sensación de salvación y alivio.

¿Cómo puedo ayudar a las personas afectadas de violencia doméstica?

¿Has sido testigo de algo y tienes sospechas concretas de que alguien de tu entorno está sufriendo violencia doméstica? Entonces quizá ahora tengas miedo, sientas que la situación te supera o no sepas qué hacer a continuación. La buena noticia: Hay muchas cosas concretas que puedes hacer para ayudar a las personas afectadas.

Guía: Cómo ayudar a personas afectadas de tu entorno

1. La preparación: Encontrar el marco adecuado

  • Busca un entorno seguro para hablar. No menciones tus sospechas a menos que tengas la seguridad de que la situación es confidencial y de que estáis a solas. Asegúrate de que ni tu pareja, tu familia ni otras personas estén escuchando. 
  • Tómate el tiempo necesario. Quienes sufren violencia doméstica suelen sentir vergüenza, miedo o incluso culpa. Por eso, no tengas esta conversación de pasada ni en un momento inapropiado. Muestra comprensión, mantén la calma y hazle saber que estás ahí para ayudarle. 
  • Ten cuidado con la comunicación digital. Expresa tus sospechas únicamente en una conversación en persona, no a través de WhatsApp, correo electrónico ni redes sociales. Los agresores suelen controlar los móviles y los ordenadores de las personas afectadas.

2. ¿Cómo llevar a cabo la conversación? Habla en primera persona

  • No juzgues. Puede parecer contradictorio, pero, aunque tus intenciones sean buenas, un comentario imprudente puede aumentar aún más la presión sobre la persona afectada.
  • No hagas reproches. Las acusaciones directas contra la pareja («¡Tu marido te pega!») aumentan la vergüenza y suelen provocar una actitud defensiva. Describe tus propias observaciones y sentimientos:
    • «Me he dado cuenta de que últimamente te has vuelto muy callada. Me preocupa lo que está pasando.
    • ¿Estás bien?»
    • «He visto que tienes moratones en el brazo. No tienes por qué contarme nada si no quieres. Pero estoy aquí para ti si quieres hablar».
    • «Últimamente tengo la sensación de que te da miedo cuando llama tu pareja. ¿Es así?» 
  • No comiences dando consejos. Eso solo hará que se sienta más presionada. En su lugar, hazle ver a la persona afectada que puede hablar contigo de cualquier cosa.

3. Escucha y reacción: eso es lo que necesitan las personas afectadas

  • Cree lo que dice la persona afectada. No pongas en duda su relato. Comentarios como «no me lo puedo creer, si él siempre es tan amable» resultan dolorosos y pueden reforzar aún más las estrategias del agresor, como la intriga.
  • No culpes a la persona afectada. La violencia nunca es culpa de la víctima. Da igual lo que haya pasado antes.
  • Tómate tu tiempo. Hablar de experiencias de violencia representa un gran esfuerzo. El silencio forma parte de este tipo de conversaciones. No interrumpas a la otra persona mientras habla.
  • Frases importantes que puedes decir:
    • «Siento mucho que esté pasando esto»
    • «No es culpa tuya.»
    • «Eres muy valiente por contarme esto.»

4. Así puedes ayudar concretamente

  • Ten a mano información sobre los servicios de asesoramiento. Anota el número de la línea telefónica de ayuda para mujeres en situación de violencia (116 016), y busca centros de acogida y asociaciones de ayuda cercanas. Propón acompañarla a llamar a la línea de ayuda o ayudarla a agendar una cita de asesoramiento.
  • Si conoces bien a la persona afectada, ofrécele un lugar seguro, por ejemplo, un sitio donde pueda pasar la noche en tu casa.
  • Mantén el contacto con los hijos de la persona afectada. Cuando uno de los padres ejerce violencia contra el otro, esto supone una carga especialmente pesada para los niños. Si son testigos directos de esta violencia, esto puede suponer un riesgo para el bienestar de los niños. Contar con una persona de confianza fuera del hogar ofrece a los niños una estabilidad fundamental en esta situación de estrés.
  • Acompaña a la persona afectada al centro de asesoramiento, al hospital o a la policía. Ofrece cuidar de los niños durante las citas. Las personas afectadas que no se sienten solas pueden buscar ayuda con mayor facilidad.
  • Nunca te enfrentes por tu cuenta a la persona que ejerce la violencia. En el peor de los casos, podrías poner a la persona afectada en un peligro aún mayor.

Señales con las manos y códigos: cómo ayudar a desconocidos

No todas las personas afectadas por violencia cuentan con alguien de su entorno en quien puedan confiar. Para que cualquier persona que esté viviendo una situación de violencia pueda comunicar de forma segura y discreta que necesita ayuda y protección, existen diferentes señales. Presta atención y atrévete a actuar para ayudar a quien lo necesita.

La «señal de ayuda»:

Este gesto internacional con la mano («señal de ayuda« * ) es una señal silenciosa de auxilio para las personas que se encuentran en situaciones de peligro. Una persona que haga este gesto está indicando: «Necesito ayuda ahora». Así es como funciona:

  • La persona levanta una mano con la palma hacia delante en dirección a la otra persona.
  • La persona dobla el pulgar hacia la palma de la mano.
  • La persona rodea el pulgar con los otros cuatro dedos, como si lo «encerrara».

Si ves esta señal con la mano, mantén la calma. Si puedes, habla con la persona de forma discreta. En caso de peligro inminente, no dudes en marcar el 110.

* Desarrollado en 2020 por la Fundación Canadiense de la Mujer

Códigos relacionados con la violencia

Además de la señal internacional de ayuda con la mano, existen varios códigos con los que las personas pueden indicar discretamente que están sufriendo violencia, se encuentran en una situación de emergencia o se sienten amenazadas.

  • Luisa está aquí: Este código es especialmente conocido en el ambiente nocturno. Le deja saber al personal de bares y discotecas que una persona desea que la acompañen a un lugar seguro. *
  • Panamá: Los festivales y algunos clubes de fútbol utilizan esta palabra como código para situaciones de emergencia, por ejemplo, en forma de pregunta («¿Por dónde se va a Panamá?»). **
  • Palabra clave 19: Con esta palabra clave, las víctimas pueden dar a conocer en la farmacia que están sufriendo violencia doméstica. ***

* El código «Luisa está aquí» fue creado por la asociación Frauen-Notruf Münster e. V.
** «Panamá», como palabra clave para situaciones de emergencia, se creó originalmente para el festival de música Hurricane.
*** «Máscara 19» fue desarrollada durante la pandemia de COVID-19 por el Instituto Canario de Igualdad (ICI), en España.

Preguntas y respuestas importantes

¿Cómo puedo hablar con alguien si sospecho que está sufriendo violencia doméstica?

Expresa tu observación en un entorno seguro desde tu perspectiva, por ejemplo, así: «Me he dado cuenta de que últimamente te has vuelto muy callada. Me preocupas.

¿Qué puedo hacer si la persona afectada no quiere aceptar ayuda?

Se necesita mucha valentía para salir de una relación atravesada por la violencia. No juzgues a la persona afectada si, al principio, decide no hacer nada. Aunque te resulte difícil, respeta su decisión si no quiere hablar contigo sobre el tema. Hazle saber que puede contar contigo cuando ella esté preparada.

¿Puedo llamar a la policía si tengo una sospecha fundada de que se está produciendo un acto de violencia?

¡Sí! Si oyes gritos, agresiones físicas o pedidos de auxilio, no dudes en llamar al 110. La policía está obligada, según el artículo 163 de la Ley alemana de Enjuiciamiento Criminal (StPO, por sus siglas en alemán), a investigar este tipo de denuncias. También puedes denunciar tus sospechas de violencia doméstica de forma anónima.

¿Qué otras formas hay de ayudar?

Por ejemplo, ofrécete a guardar documentos importantes. También podéis acordar una palabra clave de emergencia, por ejemplo, para usar en mensajes de texto o llamadas. Si ves o escuchas esa palabra, sabrás que debes llamar a la policía.

¿Dónde puedo encontrar ayuda yo, como persona cercana a alguien afectado?

La línea telefónica de ayuda para mujeres en situación de violencia (116 016) así como la línea telefónica de ayuda para hombres en situación de violencia (0800 1239900) asesoran de forma gratuita y anónima a familiares, amigos y amigas de personas afectadas. La línea telefónica de ayuda para mujeres en situación de violencia (116 111) asesora a niños y jóvenes. Los centros locales de acogida para mujeres y los centros de intervención también ofrecen asesoramiento a las personas que desean ayudar.

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