¿Qué es la violencia doméstica?
La violencia doméstica se produce precisamente allí donde deberías sentirte más segura: en tu entorno personal más cercano, y suele ser ejercida por una (ex) pareja o dentro de la familia. La violencia doméstica puede adoptar muchas formas. No siempre es fácil de reconocer a primera vista. Incluye tanto la violencia física y sexual como la violencia psicológica, económica, social o digital. La violencia doméstica se manifiesta, por ejemplo, a través de:
- Lesiones físicas como golpes, patadas, sujeción por la fuerza o estrangulamiento
- Insultos, humillaciones y amenazas
- Violencia sexual: actos sexuales por la fuerza, incluso la violación
- Acoso, vigilancia, encierro
- Control sobre el dinero, los documentos o la libertad de movimiento
- Violencia digital, por ejemplo, mediante softwares espías, aplicaciones utilizadas para el acoso y el seguimiento de datos, o mediante publicaciones difamatorias en redes sociales
Para saber más sobre cómo se puede manifestar concretamente la violencia doméstica, consulta la sección «Entorno».
Es probable que el agresor ejerza varias formas de violencia doméstica contra ti al mismo tiempo. Los límites entre las distintas formas son difusos, por lo que puede resultarte difícil distinguirlas claramente entre sí. De este modo, el agresor crea de forma deliberada una situación en la que te sientes cada vez más dependiente. Quizás te manipule haciéndote creer que, de todos modos, nadie te va a creer, o amenazándote con escenarios aterradores en caso de que hables con alguien sobre la violencia que estás sufriendo.
Las mujeres son las principales víctimas de este tipo de violencia. Lo que estás viviendo vulnera tus derechos fundamentales a la protección, la dignidad y la integridad física. La violencia doméstica puede acarrear graves consecuencias para la salud mental y física, también para los niños que viven en el mismo hogar y para todo tu entorno social. Puede resultar muy difícil buscar ayuda en esta situación. A menudo, las personas afectadas se sienten abrumadas o incluso creen que la violencia es culpa suya. En muchos casos, los agresores refuerzan estos sentimientos de vergüenza y se aprovechan de ellos. Aquí encontrarás una guía de servicios de asesoramiento y apoyo de fácil acceso y confidenciales que te ayudarán en tu camino hacia una vida sin violencia.
Buscador de ayuda para personas afectadas
Los servicios telefónicos y digitales, como la línea telefónica de ayuda para mujeres en situación de violencia, ofrecen primer asesoramiento muy valioso. Aquí podrás ponerte en contacto con asesoras cualificadas las 24 horas del día, los siete días de la semana, por teléfono, chat o correo electrónico, de forma anónima, gratuita y en varios idiomas.
¿Quieres saber a dónde puedes acudir si necesitas asesoramiento y apoyo personalizados? Los centros de asesoramiento para mujeres, las instituciones de ayuda a las víctimas, los centros de acogida para mujeres y los servicios de asesoramiento especializados están a tu disposición en toda Alemania. Tanto en las ciudades como en el campo, te ofrecen asesoramiento especializado y te acompañan, por ejemplo, en los procedimientos de protección contra la violencia y durante los procesos penales.
Preguntas y respuestas para las personas afectadas
¿Qué ocurre si presento una denuncia por violencia doméstica? ¿Dónde puedo obtener ayuda inmediatamente? ¿Qué ocurre con los niños cuando uno de los progenitores ejerce violencia contra el otro? En los siguientes apartados se recogen preguntas y respuestas relevantes.
¿A quién puedo acudir si me encuentro en una situación de peligro inminente y qué ocurre en ese caso?
En caso de peligro inminente, llama al número de emergencia de la policía, el 110. Como primera medida, la policía puede adoptar varias medidas de forma inmediata: Puede expulsar al agresor de la vivienda durante varios días (expulsión de la vivienda) y prohibirle temporalmente que regrese (prohibición de regreso). Además, la policía puede ordenar que el agresor no se acerque a ti durante un tiempo determinado (orden de alejamiento). Si no te sientes segura en tu casa, la policía o un centro de asesoramiento también pueden ayudarte a buscar una plaza en una casa de acogida para mujeres.
Quiero que se le prohíba al agresor ponerse en contacto conmigo y acercarse a mí. ¿Cómo puedo conseguirlo?
En un primer paso, la policía puede dictar una orden de alejamiento y de prohibición de regresar al domicilio. Sin embargo, esta medida tiene una vigencia limitada de unos días. Si necesitas protección a más largo plazo, también puedes acudir al juzgado de familia competente en tu lugar de residencia. Los juzgados de familia son competentes para dictar órdenes de protección en virtud de la Ley alemana de Protección Contra la Violencia.
Estas son algunas de las medidas que pueden adoptarse para protegerte:
- Atribución del uso de la vivienda: Como persona afectada, puedes exigir que el agresor te ceda el uso de la vivienda, al menos de forma temporal, y que no pueda volver a entrar. Se aplica el principio fundamental de que quien golpea, se va.
- Orden de alejamiento (también denominada «prohibición de aproximación»): El agresor no puede acercarse a ti, por lo general, dentro de un radio determinado por el juez.
- Prohibición de acceso: El agresor no puede acudir a los sitios donde te encuentras habitualmente (por ejemplo, a tu lugar de trabajo ni acercarse a tu domicilio).
- Prohibición de comunicación: Además, un juez puede prohibirle al agresor que te llame, te escriba o se pongo en contacto contigo de cualquier otra forma.
Un juez también puede adoptar ambas medidas conjuntamente. En caso de peligro inminente, puedes obtener ayuda rápidamente mediante una medida cautelar.
¿Qué les pasará a mis hijos si llamo a la policía?
Si tienes hijos menores de edad, en caso de violencia doméstica la policía también informará a los Servicios Sociales. A continuación, los Servicios Sociales se pondrán en contacto contigo y te ofrecerán ayuda y apoyo. Tus hijos podrán permanecer contigo tanto si eres tú quien abandona inicialmente la vivienda familiar como si la policía expulsa de la vivienda al agresor. Cualquier otra cuestión relacionada con el derecho de custodia y de visita deberá resolverse en el juzgado de familia.
¿Qué medidas toma el Estado para proteger a las personas que sufren violencia doméstica?
Quien sufre violencia necesita protección, tanto inmediata como a largo plazo. Existen muchos servicios de asesoramiento e información. Allí podrás plantear tus dudas y recibirás apoyo para encontrar ayuda. La policía también está disponible para ofrecer protección inmediata frente a la violencia doméstica. Además, existen los centros de acogida para mujeres. A menudo están gestionados por entidades privadas, aunque el Estado contribuye a su financiación. Los jueces de familia también pueden dictar órdenes de alejamiento, imponer al agresor el uso de una tobillera electrónica, tomar decisiones sobre la custodia y el régimen de visitas de los hijos en común y adoptar muchas otras medidas.
¿Existe alguna ley específica contra la violencia doméstica?
La violencia física y corporal supone una grave vulneración de los derechos de las personas afectadas. Por eso existe la Ley alemana de Protección Contra la Violencia. Esta ley ayuda a las personas afectadas de la forma en la que más lo necesitan. Por ejemplo, puedes solicitar ante un juzgado una orden de alejamiento: De este modo, el agresor no podrá llamarte, enviarte mensajes ni intentar ponerse en contacto contigo de ninguna otra forma. La orden de alejamiento también protege contra el acoso a través de las redes sociales. Un juez también puede ordenar que el agresor se mude de la vivienda que compartís, incluso aunque figure en el contrato de alquiler.
¿Qué implica concretamente la reforma de la Ley alemana de Protección Contra la Violencia para las personas afectadas?
En mayo de 2026, el parlamento federal alemán aprobó la Ley de Protección Contra la Violencia. De este modo, entre otras cosas, la denominada vigilancia electrónica de la ubicación queda ahora consagrada legalmente en todo el territorio federal. En casos graves de violencia doméstica, un juez de familia puede ordenar que se vigile la ubicación de una persona mediante una tobillera electrónica. Además, puede obligar a los agresores a participar en cursos de formación contra la violencia o en sesiones de asesoramiento para la prevención de la violencia.
Si los agresores incumplen las condiciones impuestas, como las prohibiciones de acercamiento y de contacto, ahora se enfrentan a penas más severas: la pena máxima de prisión ha sido aumentada de dos a tres años.
¿Qué les pasará a mis hijos si solicito medidas de protección ante un juez? ¿Debo temer perder la custodia o tener que ver al agresor cada vez que él tenga permiso para ver a los niños?
El derecho de familia también protege a las personas afectadas por la violencia. La protección de las personas afectadas y de los menores tiene la máxima prioridad. A la hora de tomar sus decisiones, los jueces de familia deben tener en cuenta la violencia doméstica tanto en lo relativo a la custodia como al régimen de visitas. Los casos de violencia doméstica pueden justificar que el progenitor violento pierda la custodia y que se le prohíba el contacto con el menor. Además, en el futuro, los juzgados de familia podrán solicitar información al Registro Nacional de Armas para identificar mejor los riesgos que plantean los agresores y proteger a las familias de las personas propensas a la violencia.
¿Puedo mantener en secreto mi nuevo lugar de residencia ante el agresor?
El Ministerio Federal de Justicia y Protección al Consumidor (BMJV) prevé que, en el futuro, las personas afectadas puedan elegir entre distintos juzgados competentes en los procedimientos ante los juzgados de familia. Esto significa que, tras una mudanza, el agresor ya no se enterará automáticamente de tu lugar de residencia ni del de vuestros hijos en común debido al procedimiento en curso. Encontrarás más información al respecto en la Personal especializado.
¿En qué consiste el procedimiento de protección contra la violencia?
El procedimiento comienza con una solicitud que puede presentar la persona afectada misma por escrito ante el juzgado o, en persona, «verbalmente para que conste en acta» en la secretaría del juzgado. Esto significa que debes acudir a la secretaría del juzgado y explicar lo que ha ocurrido y qué tipo de protección necesitas. Para ello, también puedes contar con la asistencia de un abogado o una abogada. A estas alturas, a menudo basta con una declaración jurada como prueba. Esto significa que, en un primer momento, basta con tu declaración y con que asegures que lo que has manifestado es cierto. A continuación, el juez dicta una resolución que, por ejemplo, prohíbe al agresor acercarse a tu vivienda, a tu lugar de trabajo o a vuestros hijos en común. La policía notifica la resolución al agresor. En casos urgentes, como ante un peligro inminente, el juzgado puede dictar una resolución de urgencia con gran rapidez. Si la persona que ejerce la violencia incumple las prohibiciones, comete así un delito que será perseguido en un proceso penal.
¿Tiene algún coste el procedimiento de protección contra la violencia y, en caso afirmativo, cuánto cuesta?
En un procedimiento de protección contra la violencia se generan costas judiciales y, en su caso, honorarios de abogados. El juzgado decide sobre el reparto de los costes. Las personas solicitantes con bajos ingresos y patrimonio pueden solicitar asistencia jurídica gratuita. Si se le da lugar a la solicitud, el juez suele dictaminar que el agresor debe hacerse cargo de los costes. El importe de los costes y la cantidad que debe abonarse por adelantado dependen de la complejidad del procedimiento y de si existe o no representación letrada.
¿En qué consiste un proceso penal?
A diferencia del procedimiento de protección contra la violencia, que se lleva a cabo ante un juzgado de familia y tiene por objeto proteger a las personas afectadas, un proceso penal sirve para sancionar los delitos y exigir que los autores asuman responsabilidad. Cuando la policía o la fiscalía tienen conocimiento de posibles delitos y, en caso necesario, se ha presentado una denuncia, estos investigan los hechos y recaban pruebas. Si se recaban pruebas suficientes, por lo general se procede a dictar una resolución penal o se presenta una acusación. Tu declaración puede constituir una prueba decisiva. En el juicio se determina si el acusado ha cometido un delito y, en su caso, qué pena le corresponde. No estarás sola en este proceso: Servicios como el acompañamiento psicosocial durante el proceso judicial te ofrecen apoyo a lo largo de todo el procedimiento. Esto puede incluir, por ejemplo, revisar contigo cómo se desarrollará el proceso penal o que te acompañen a visitar previamente la sala donde se celebrará el juicio para prepararte antes de prestar declaración. Además, también puedes expresar todos los temores y deseos que tengas en relación con el proceso.
Resumen de los procedimientos de protección contra la violencia y los procesos penales
| Procedimiento de protección contra la violencia | Procedimiento penal | |
|---|---|---|
| ¿Para qué sirve el procedimiento? | Protección de las personas afectadas con arreglo a la Ley alemana de Protección Contra la Violencia (GewSchG, por sus siglas en alemán) | Determinarsi se ha cometido un delito, perseguir por la vía penal a sus responsables e imponer las sanciones correspondientes. Prevenir la comisión de delitos y fortalecer la confianza de la ciudadanía en el Estado de derecho. |
| ¿Cómo se inicia un procedimiento? | La persona afectada presenta una solicitud ante el juzgado de familia (a menudo a través de un abogado o una abogada) o la presenta verbalmente en la secretaría del juzgado | En muchos delitos, la fiscalía debe iniciar la investigación tan pronto como tenga conocimiento de la sospecha. A menudo, la fiscalía tiene conocimiento de un posible delito a través de la policía o de la denuncia presentada por la persona afectada. En determinados delitos, es imprescindible que la persona afectada presente una denuncia penal para que la fiscalía pueda investigar (por ejemplo, injurias). En otros casos, se puede investigar incluso sin denuncia, si existe un interés público especial en la persecución por la vía penal del delito (por ejemplo, lesiones). |
| ¿En qué consiste el procedimiento? | El juzgado de familia suele resolver, previa solicitud, mediante una resolución de urgencia sin vista oral. | La policía o la fiscalía investigan y recaban pruebas. En este proceso, pueden ser interrogados los imputados, los testigos y otras personas implicadas. Si la fiscalía considera que hay indicios suficientes de delito, presenta la acusación. A continuación, el juez se pronuncia sobre los hechos imputados en una vista. |
| ¿Cuánto dura el procedimiento? | Los procedimientos de protección contra la violencia duran desde unos pocos días hasta varias semanas. Si se presenta una solicitud de medida cautelar, lo que suele ocurrir en casos urgentes, la resolución se dicta con mayor rapidez. | Dependiendo de cada caso concreto, el proceso penal puede durar desde meses hasta años. |
¿Qué ocurre si retiro mi denuncia por violencia doméstica?
En los casos de violencia doméstica, la policía suele investigar por delitos como lesiones, amenazas o coacción. Algunos delitos siguen investigándose, aunque ya no quieras dar curso a la denuncia. En el caso de los denominados delitos de oficio, el Estado está obligado a llevar a cabo la investigación (por ejemplo, en caso de coacción o lesiones graves y peligrosas). Solo en el caso de determinados delitos para los que se requiere la denominada «denuncia penal» (los llamados delitos de denuncia obligatoria, por ejemplo, la injuria), al retirar la denuncia penal se da lugar a la finalización del procedimiento. Sin embargo, en algunos casos, la fiscalía puede continuar con la investigación a pesar de que se haya retirado la denuncia si existe un interés público especial (los denominados delitos de denuncia relativa, por ejemplo, las lesiones leves). En el caso de las amenazas, depende del acto con el que se haya amenazado.
Aún no sé si quiero denunciar a mi pareja. ¿Puedo, aun así, hacer que se documenten los hechos?
Mediante la recogida anónima de pruebas, puedes solicitar que en un centro de salud o en un hospital se documenten médicamente las lesiones y se recojan muestras de ADN y otras pruebas. La documentación se realiza de forma totalmente confidencial. Las pruebas así recabadas pueden utilizarse con total seguridad ante el juez, incluso si decides denunciar los hechos meses o años más tarde. Esto no te supondrá ningún coste, ya que o bien el Estado se hace cargo, o bien tu seguro médico los cubre, incluso si, por el momento, no deseas presentar una denuncia.